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¿Qué es la Bioponía ™... una hidroponía “ecológica”?

El concepto de agricultura o jardinería ecológica” tiene diversos sentidos en los diferentes países. Para la mayoría de los consumidores, éste significa el cultivo de alimentos libre de químicos y pesticidas innecesarios: es justamente lo que conseguimos con toda nuestra gama de nutrientes y con nuestros sistemas cuando se utilizan correctamente.

Para nosotros “ecológico” es sinónimo de nutrientes que sirviendo de alimento a un ecosistema microbiano saludable, son descompuestos por éste para ser finalmente absorbidos por sus plantas. Y, por supuesto, nuestros productos ecológicos contienen exclusivamente ingredientes de alta calidad que cumplen con el reglamento europeo 834/2007 sobre agricultura ecológica.

Inicialmente, para muchos supervisores el término “ecológico” significaba el cultivo de alimentos en una tierra sana. En la mayoría de países, los cultivos que no se realizan en suelo no pueden obtener una certificación ecológica para su producción. Actualmente, EE.UU. es el único país que ha establecido, en noviembre de 2017, que los cultivos hidropónicos a base de nutrientes ecológicos permiten la obtención de un label ecológico. Por lo cual, de momento, si usted vive en cualquier otro país, incluso si emplea nutrientes ecológicos certificados, su cultivo hidropónico no será reconocido como “ecológico”. Entonces, ¿para qué probar siquiera el cultivo ecológico sin suelo?

En resumen, porque, así como ocurre con la hidroponía mineral, cultivar sin sustrato con sistemas de recirculación ahorra agua e incrementa la productividad y el rendimiento de forma espectacular. Además, cultivar de manera ecológica aumenta significativamente la proporción entre el crecimiento vegetativo y la fructificación, es decir, por ejemplo, de plantas más pequeñas y menos frondosas, crecerán más tomates.

Durante muchos años, investigadores de distintos países han buscado una manera eficiente de lograr una hidroponía ecológica real. Pero, mientras que crear productos ecológicos para ser utilizados en suelo puede resultar sencillo (el estiércol funciona bien), no lo es la reproducción en agua corriente de un ecosistema microbiano bien alimentado y bien equilibrado como el que se encuentra en las mejores tierras orgánicas.

Entonces, en 2004 William Texier, cofundador de GHE, desarrolló BioSevia (ahora General Organics Thrive), una revolucionaria “tierra líquida”, que, combinada con los microorganismos beneficiosos adecuados*, replica la actividad natural de la capa de humus que se encuentra en el suelo bajo la forma de una solución nutritiva. BioSevia es el primer producto de este tipo que se adapta a la hidroponía de recirculación, sin sustrato.

El concepto era y es fundamentalmente diferente en el planteamiento y manejo de la hidroponía convencional, por lo que William patentó el sistema bajo el nombre de “Bioponía” (patente Nº 05.11569 – 15/11/05). Al contrario de lo que ocurre en hidroponía, en el cultivo biopónico, así como en la naturaleza, la vida biológica del suelo es la que hace el trabajo, no el agua. Esta es la razón por la que las tablas de dosificación biopónicas, de suelo e hidropónicas de General Organics: Thrive son tan diferentes. En suelo, lo ecológico no requiere nuevas técnicas, ni siquiera para un jardinero novato y a pesar de que no es compleja, la bioponía, sin embargo, sí requiere un planteamiento diferente.

* (Consultar BM/SubCulture)

¿Cómo manejar la bioponía?

Para gestionar un cultivo biopónico tendrá que prestar mucha más atención que con los métodos de cultivo de la hidroponía tradicional. No en cuanto al tiempo invertido, sino en términos de “atención y supervisión ocular”. La gestión en bioponía se realiza más bien visualmente antes que con parámetros tales como el pH y la EC, aunque estos sigan siendo una referencia importante. A continuación, veremos algunos principios básicos para triunfar cultivando de manera biopónica con General Organics Thrive.

Microorganismos beneficiosos:

La bioponía funciona mediante una relación simbiótica entre usted, los microorganismos y sus plantas. En aguas libres, sin la capacidad amortiguadora del suelo, la vida resulta difícil, sino imposible, para los microorganismos beneficiosos, e incluso cuando éstos se establecen en las raíces y el sustrato, su actividad y salud puede verse afectada por cambios repentinos en el medioambiente.

Poe ejemplo en cuanto a la temperatura, el pH, la conductividad y la falta de oxígeno o humedad, evitar los cambios rápidos es la clave para triunfar en bioponía.

Agregar microorganismos beneficiosos (nosotros recomendamos BM o SubCulture) puede resultar tan sencillo como esparcirlos directamente en sustratos húmedos tales como coco o perlita, o integrarlos directamente a la solución nutritiva en sistemas de recirculación, repitiendo el proceso cada 6 u 8 semanas, y una vez más tras la segunda semana en los sistemas totalmente libres de sustratos. Consulte las páginas de los productos para conocer las dosificaciones.

No obstante, en sistemas carentes de todo sustrato, especialmente al comienzo, es necesario proporcionar un hábitat microbiano suplementario. Esto se obtiene gracias a un dispositivo llamado biofiltro. Su trabajo no consiste en limpiar la solución nutritiva, sino en proveer una base para que los microorganismos beneficiosos se reproduzcan y desde la cual puedan colonizar sus plantas y su sistema. Para más detalles consulte la sección Modo de empleo de General Organics Thrive .

Nivel del pH:

G.O. Thrive tiene un pH prácticamente neutro y su adición no afectará al pH de la solución nutritiva. Durante el crecimiento, el pH es más difícil de estabilizar que en la hidroponía mineral porque las regulaciones administrativas ecológicas arbitrarias prohíben el uso de algunos amortiguadores más potentes. Esto significa que el pH de la solución nutritiva tenderá a aumentar. Pero el pH no tiene la misma importancia en bioponía. Puede subir hasta un 7.5 sin causar problemas. Si excede de 7.5 deberá ajustarse lentamente hasta 6.0, de manera progresiva, en un periodo de aproximadamente cinco a seis días. Para hacer esto, utilice la solución líquida GHE pH Down, ya que contiene amortiguadores biológicos que funcionan bien en bioponía (nótese bien: GHE pH Down no es un producto biológico).

Diluya el regulador del pH antes de usarlo y añádalo lentamente, poco a poco. Viértalo en el depósito, lejos de la bomba (o apague la bomba) para evitar que la planta se estrese debido a un brusco cambio en los niveles del pH. No utilice nunca ácidos clorhídricos o acéticos (vinagre, etc.).

Una caída sustancial en el pH significa la muerte de una gran cantidad de microorganismos. En este caso es importante identificar la causa, tratarla y reponer los microorganismos.

Conductividad

Esta es la parte más diferenciadora del proceso biopónico, ya que las moléculas orgánicas no portan carga eléctrica y por ello los medidores de la EC no las detectan. Además, cuando diluye G.O. Thrive en agua, solo una pequeña fracción se disuelve y se transforma inmediatamente en iones, lo que se traduce en una conductividad muy baja.

En el primer día, con una dosis de 1.5ml/L añadida al agua del grifo obtendrá una lectura de la EC de aproximadamente 0.6 a 0.7 mS. Esta baja conductividad suele ser suficiente.

Tras este periodo, únicamente agregue nutrientes cuando la EC descienda de 0.8 y respete las dosis indicadas en las tablas de dosificación.

Mantenga la conductividad entre 0.8 y 1.0.

Si es posible, continúe utilizando esta dosis sin cambiar la solución nutritiva para mantener todos los beneficios del medioambiente que ha creado. Cuando los elementos nutritivos son liberados, otros serán absorbidos por la planta, y la conductividad tenderá a permanecer en equilibrio en torno a los mismos valores. Si las reservas de materia orgánica son insuficientes, la EC caerá y será hora de volver a añadir más nutrientes.

Esto parece sencillo, pero para obtener los mejores resultados, es importante anticipar esta caída de los niveles de EC y asegurar la constante disponibilidad de materia orgánica. No añada demasiados nutrientes de una vez, ya que el ritmo de la descomposición de las moléculas depende de la temperatura ambiente. De hecho, los microorganismos actúan en índices radicalmente diferentes en función de la temperatura de la solución nutritiva (lo ideal es de 18º a 21º C). Si hay demasiada materia orgánica en la solución, una subida de la temperatura podría incrementar la actividad y la conductividad a niveles que pueden resultar dañinos para sus plantas. No siempre es fácil encontrar el equilibrio adecuado. ¡Aquí es donde el ojo del productor marca la diferencia!

Filtración

La filtración es muy importante, especialmente en climas cálidos y cuando se trabaja con raíces desnudas que cuelgan directamente en la solución nutritiva. Es necesario filtrar las partículas más grandes de la solución nutritiva ya que éstas podrían asfixiar las raíces, particularmente en un clima caluroso. Siempre es preferible tener únicamente iones asimilables en la zona de las raíces. Con G.O. Thrive, un simple filtro de espuma situado a la entrada de la bomba es suficiente. G.O. Thrive no obstruirá el filtro, pero – aun así – se requiere un mantenimiento regular del filtro. Lave el sistema una vez por semana para obtener los mejores resultados y asegúrese de detenerlo mientras lo limpia.

Finalmente, sea cual sea la especie o variedad que esté cultivando, el medioambiente general debe adaptarse a la planta, independientemente del método de cultivo que se utilice. Ningún sistema o nutriente puede producir buenos resultados si la iluminación, el flujo del aire, la temperatura, la humedad y la gestión de plagas y agentes patógenos no están adaptados a las necesidades de su cultivo. Asegurarse de que el medioambiente está bien controlado es un paso esencial en cualquier proyecto de cultivo.

Nuestro saber hacer profesional

En GHE hacemos las cosas de manera diferente al resto de empresas: con 30 años de experiencia en la producción de todo tipo de cultivos a escala comercial en todo el mundo, hemos vendido sistemas y métodos probados, avalados por décadas de resultados comerciales. También trabajamos con nuestros socios para desarrollar y mejorar nuestros sistemas y productos; por eso, cuando compra un producto GHE o General Organics, puede estar seguro de estar comprando un producto con solera en sus resultados en el mundo real.

Más información acerca de la bioponía en el libro de William Texier